En un día cualquiera

jueves, 25 de septiembre de 2014



Hola a todos, ya vuelvo a estar por aquí. últimamente he tenido muchos trabajos y eso me ha quitado demasiado tiempo, más de lo que me gustaría. Pero ya se sabe, con la llegada de septiembre entramos otra vez en esa rutina de madrugar e ir a clase.  Este blog a superado los 100 seguidores, muchas gracias a todos, y sobretodo gracias por vuestro comentarios.  



Era un día soleado, pero Elena solo veía nubes por donde pasaba, para ella no era más que un día gris de lluvia. Caminaba calle arriba con el sol abrasador sobre su cara blanca y con pecas, como si de llamas se tratasen, pero Elena no sentía aquel calor, no sentía nada. Para ella era un día cualquiera, como todos los demás, deseando que llegara a su fin. Seguía aquel camino cada mañana por inercia, su cuerpo tomaba el control y doblaba las esquinas sin ni si quiera saber que lo hacía. Simplemente era algo mecánico, algo que se había acostumbrado a hacer.  No era hasta que llegaba a su destino que se daba cuenta de donde estaba. Desde hacía unos meses su vida estaba vacía, los días pasaban lentos y las horas pesadas. No veía el momento de que llegara la noche, que la luz de la luna inundara la ciudad, y la oscuridad reinara en su habitación, esperando paciente a que otro día llegara a su fin.  



Aquella chica de la media luna en la mano....

martes, 23 de septiembre de 2014


Hola a todos, casi somos 100 seguidores en el blog y eso hace que tenga una pequeña sonrisa cada vez que subo una entrada. Me alegra muchísimo saber que os gustan mis relatos, y espero poder ir subiendo seguido, como sabéis las clases y todo ocupan mucho tiempo, pero intentaré encontrar un momento para subir algo.  Muchas gracias por vuestros comentarios y encontrar un momento para leer lo que escribo. Os dejo con la historia, espero que os guste ...




Aquella chica de la media luna en la mano, se retiró el pelo de la cara con suma elegancia mientras sonreía, una sonrisa pequeña, preciosa y perfecta, a la vez que brillante y encantadora, aquella sonrisa que tanto admiraba. Aquellos ojos verdes miraban ausentes por la ventana, mientras los de él no retiraban ni un segundo la vista de ella. El viento que entró de golpe le removió aquel cabello rojizo, brillante y liso. Con la yema de su dedo comenzó a reseguir aquella media luna negra de su mano. Por décimas de segundo, sus miradas se cruzaron, haciendo que él se sonrojara ante aquel contacto visual, pero se fue tan rápido como había venido, aunque aquella única mirada bastó para que su corazón diera un vuelco. “un día- pensó él- serán las yemas de mis dedos los que resigan aquella media luna de su mano”



No quiero que te marches

viernes, 19 de septiembre de 2014



Tengo algunas que otras historias largas para subir, pero de momento iré subiendo relatos cortos, Muchas gracias por los comentarios en cada entrada, no sabía si subir la historia anterior porque era demasiado larga y no quería que las entradas lo fueran demasiado. Espero que esta también os guste y me deis vuestra opinión.  


La nieve caía lentamente aquella tarde de invierno, la soledad inundaba las calles mientras el sol se escondía dando paso a la noche.  El viento invisible empujaba los columpios rompiendo aquel silencio.  Un sonido metálico que se acompasaba al de sus respiraciones. Se inclinó delante de ella secándole las lágrimas con el pulgar. No quería verla llorar.

“No quiero que te marches” le decía ella sollozando “Quédate conmigo” “¿Lo prometes? ¿Prometes que volverás?”


“ Lo prometo “ dijo él intentando sonreír “te prometo que volveré a buscarte ¿Alguna vez te he mentido?” ella negó con la cabeza y él intentó sonreír de nuevo. Sus labios consiguieron curvarse con tristeza. El sonido de un coche le avisaba que tenía que marcharse, pero ella se negaba a soltar aquella chaqueta marrón. No soportaba la idea de que su mejor amigo se fuera tan lejos. “Me tengo que ir… “empezó a decir.  Con resignación, dejó que se marchara, pero antes le tendió un papel. Él lo desplegó lentamente, y  tras mirarlo, se lo guardó en el bolsillo y la abrazó con fuerza. De nuevo el claxon del coche llamó su atención. Apretó los labios i antes de irse, sus labios rozaron su mejilla. Acto seguido, echó a correr hacia el coche mientras se despedía con la mano.  El coche arrancó dejando a la pequeña atrás. Mientras el coche se alejaba ella corría detrás mientras gritaba su nombre, pidiendo que por favor no se marchara. En el coche, él  se tapaba los oídos para no escucharlo, mientras se decía a si mismo que volvería. Aquella lágrima selló el pacto. Sus fuerzas la abandonaron y calló al suelo aún llorando. Por su cabeza sobrevolaba un recorte de papel que el viento consiguió llevarlo fuera de su alcance. Un número de teléfono se iba volando 



The End

martes, 16 de septiembre de 2014


Esta es la última entrada de esta historia, se que dije que haría tres pero al final se han quedado en dos. AQUÍ la primera parte de esta entrada, donde están los LINKS para entrar en las tres partes anteriores. Muchas gracias por vuestros comentarios y visitas. Os dejo con la historia, pronto una distinta. Espero que os guste. 

Cuando vino a buscarme Amanda comencé a ponerme nerviosa, y si aquel chico comenzaba a gustarme… pero el chico del tren no podía sacármelo de la cabeza.  Era tan…. No sabría como describirlo con palabras.
Al entrar aquel restaurante la vista se me fue hacia dos chicos que habían sentados en la mesa del fondo. Uno moreno y otro rubio. El segundo giró la vista hacia donde estábamos nosotras. El moreno saludó con la mano. Me giré hacia atrás para ver a quien saludaba. Porque  a mi no, eso seguro, no lo conocía de nada.  Entonces vi como Amanda le tiraba un beso mientras nos acercábamos. Ese sin duda alguna era Lucas. La mirada azul del chico que se sentaba delante de el se clavó en mi. Aquella mirada me resultaba familiar. No podía ser.

- ¿Qué estas….?_ comencé a decir.
- ¿Haciendo aquí?_ acabé yo de decir. Aquella chica era …. Guau estaba genial con aquellos pantalones pitillo negros.
- ¿Os conocéis ?_ preguntaron los dos amigos al unísono.
- Bueno, más o menos_ dije yo entre risas. Amanda se sentó junto a Lucas. Eso significaba que yo me tenía que sentar junto a él. ¿Por qué estaba tan nerviosa?
- Va, dile algo a verónica_ decía Lucas entre risas. Yo le di un codazo.
- ¿Te quieres callar?_ le dije entre susurros
- ¿Quien es verónica?_ preguntó  ella con el ceño fruncido. Suspiré.
- Nadie, ¿porque no pedimos?_ dije mientras miraba la carta.
- Esto… _ comenzó a decir ella. Agarró mi carta y le dio la vuelta_ ahora mejor.  

 Que casualidades, aquella chica estaba sentada justo a mi lado… la miré de reojo y vi como miraba la carta. Iba pasando página y suspirando. ¿No le gustaba nada? Luego le preguntaría.  Me gustaría saber que decirle, pero es que cuando la miro…. <<Ethan basta. Tampoco es tan difícil, solo tienes que decirle…. ¿Qué le digo? Bueno si empiezas por preguntarle su nombre… porque tendrás que saber como llamarla digo yo ¿no? A ver como empiezo… hola … >> entonces se giró y su mirada coincidió con la mía. <<mierda, ya me despistado, ¿por donde iba? >> la mirada de Lucas era un, ¿A que esperas para preguntarle algo? Suspiré.

- Soy Ethan_  le dije mientras le acercaba la mano. Ella sonrió y la estrechó.
- Jenny_ dijo ella con aquella sonrisa tan bonita.
- Yo ya me había acostumbrado a Verónica_ dijo Lucas. Estuve apunto de levantarme y darle un puñetazo.  Comenzó a reírse_ él ya te había bautizado como Verónica_ puntualizó por si aun no había quedado claro.
- ¿Y porque? _ preguntó. No parecía enfadada. Si no lo contrario. Le divertía la situación. Y yo quería esconderme debajo de la mesa y no salir hasta que el restaurante se quedara vacío.
- Porque es tan tonto que no pregunta el nombre cuando escribe un teléfono.
- También tengo yo algo de culpa... _ empezó. 
- No tu no tienes  culpa, es que él es tonto a secas_ ella sonrió. Entonces la miré y en ese instante solo podía pensar en su sonrisa. No sabía cómo acabaría todo esto, lo único que sabía era que no quería que acabara nunca.

Espero que nunca acabe esta historia …


Continuación

jueves, 11 de septiembre de 2014


Por petición, he decidido seguir un poco más con la historia, durará otras tres entradas seguramente como la anterior. Si alguien no ha leído y le interesa leerla AQUÍ está la última entrada con la historia anterior y los links para que la sigáis. Espero que os guste. 

Mirando el móvil vi su numero, ¿Qué  estaría haciendo aquella chica en estos momentos? ¿También estaría pensando en mí? Claro, como si no tuviera mejores cosas que hacer que pensar en el chico que vio ayer en el tren, Ethan que cosas tienes.  Seguro que ya tiene pareja o algo, haber una chica tan atractiva como ella tiene que tener a alguien, aunque claro… si tienes a alguien no aceptas darle un numero de teléfono a un chico, además que no conoces… ¿y si es falso? Puede ser…. ¿La llamo? No mejor no…  pero…. Necesito escuchar su voz.

No llama… ¿y si no llama nunca? Ni si quiera se su nombre, y tampoco su teléfono, quedemos en que llamaría él… nota mental: nunca le des el teléfono a un tío sin que él te de el suyo también, eso significa que no le interesas, ya esta, perfecto, seguro que no se me olvida… ahora en cuanto salga a la calle y alguien me pida el teléfono le giraré la cara y seguiré con mi camino, si, así es.  Que yo cuando quiero puedo ser muy mala, yo traspaso el paso de cebra  cuando esta el semáforo en ámbar… ya lo he dicho, puedo ser mala cuando quiero.

-Tío de verdad si es que, ¿Por qué narices no la has llamado aún?_ me decía Lucas delante de mí. Habíamos llegado un poco antes al restaurante.
- He estado a esto de llamarla…_ dije mientras lo acompañaba con un gesto_ pero luego me lo he pensado mejor, ¿y si no quiere que la llame?_ pregunté. Él levantó la mano de golpe como si quisiera pegarme.
- Si no quisiera que la llamaras, no te habría dado el teléfono estúpido_ me dijo él.
- Si, eso tiene su lógica…. _ dije mientras echaba el refresco en el vaso.

- Claro que tiene su lógica, todo lo que pienso yo tiene su lógica chaval_ dijo él. Yo comencé a reírme.  Entonces el sonido de una campana anunciaba la llegada de alguien. Me giré para comprobar quien era, y cuando la vi entrar no me lo pude creer. 


más en la próxima entrada... 

Love and Death

martes, 9 de septiembre de 2014


Mural de Conrad Roset en la exposición de la sala vinçon (Paseo de Gracia, Barcelona) Love and Death en Mayo. 



Hoy traigo la última parte de este mini relato, por si no lo habéis leído, son tres partes, no más grandes que esta.
AQUÍ encontrareis la primera parte y AQUí la segunda.  

Al bajar de aquel tren un tío salía a toda prisa dándome con la cartera en la cabeza, madre mía que prisas que tiene la gente esta mañana, la pobre chica que bajó después de mí fue la que se llevó la peor parte, si no llega a ser porque la agarré a tiempo…
- ¿Estás bien?_ pegunté. Ella me miró. Una mirada marrón chocolate tan intensa que casi me deja sin aliento. No podía ser. La chica de antes, no se había bajado, la había tenido a mi lado todo este tiempo.
- Si, gracias, no me roto nada_ dijo entre risas. Que risa tan bonita, y que tonto que eres a veces Ethan.
- Me alegro_ dije yo sonriendo. Era mi oportunidad. <<Vamos Ethan que tú puedes, vamos a ensayarlo, ¿me das tu messenger? No, demasiado directo… y si la acompaño hasta a la salida y entonces le pido el número de teléfono, eres genial. Ves, si cuando quieres eres listo y todo>>_ si quieres te acompaño a la salida, o también tengo que ir allí_ ella asintió con una sonrisa y comenzamos a avanzar.

-Oh que romántico, a mí, Lucas nunca me ha acompañado a la salida del tren, aunque claro, si lo piensas, nunca he ido con él  en tren ¿y le distes el numero o que? 
- claro que se lo di, ¿Qué te crees?_ le dije entre risas_ de verdad que corta eres cuando quieres  Amanda, y por cierto, ¿Qué tal con Lucas?
- Te lo tengo que presentar, es un encanto. Esta noche hemos quedado para ir a cenar, dice que se traerá a su amigo… Ethan creo que me ha dicho, ¿vas a venir no?
- Que remedio….

- Pero tío tú eres tonto, ¿Cómo se te ocurre apuntar el número y no preguntarle el nombre? ¿Y que pusiste? ¿La chica del tren?_ yo desvié la mirada hacia la ventana_ vamos no me jodas.
- Oye, ¿Qué quieres? No surgió ¿vale?
- ¿Qué no surgió? Tú quieres que yo te pegue ¿verdad? En serio eres imposible.  Tu te vienes esta noche conmigo y Amanda, que a dicho que se traerá a una amiga, no se si a dicho Jenny. A ver si te quita la tontería.
- ¿Ya me quieres emparejar con la amiga de tu novia?
- Quiero que te espabiles, que pareces tonto.

Aquel era nuestro destino, dos sombras que se mezclaban en el camino.
-Ojalá que nos volvamos a encontrar…

-Sí, ojalá…





Situada en un pequeño lugar

sábado, 6 de septiembre de 2014



Si sois de Barcelona no os podéis perder Chök, un pequeño lugar situado cerca de las ramblas de la ciudad condal (c/ del Carme, 3, 08001, Barcelona).  Una cocina basada en el chocolate, donde poder probar productos exquisitos y experimentar con nuevas formas de combinar sabores. 

Próxima parada estación…  ya queda menos para bajarme de aquel tren. Aunque  parecía extraño, no quería bajarme. Eso supondría que no la volvería a ver. No podía irme así, sin más, ¿Era aquello que estaba sintiendo en aquellos momentos, lo que la gente llama amor? flechazo, amor a primera vista… bah, esas cosas no existen, es como los gnomos, hasta que yo no vea uno no me lo creo. Por eso no sale ninguno en los libros de historia… aunque claro, eso sería un poco raro… me giré para verla de nuevo antes de bajarme, ¿Dónde está? Mierda, se ha bajado y yo sin darme cuenta, genial.  Miré hacia los lados pero no conseguía verla. Ethan, mira que llegas a ser tonto chaval. Decía una voz en mi cabeza. Lo sé, pero no hace falta que me lo restriegues ¿te parece bonito?  

 Que corto que se me había echo el viaje esta vez. La siguiente parada era la mía, así que decidí levantarme antes de que se me fuera la parada. Si me despistaba no quería ni imaginarme donde podría ir a parar.  Ya me equivoqué una vez de parada y no quería volver a experimentar aquello otra vez. Que mal lo pasé… ese día juré que nunca más me volvería a despistar. Así que me dirigía hacia las compuertas. Me agarré a la baranda, era lo mejor si no quería acabar en el suelo.  Levanté la mirada y lo vi. Aquel chico estaba justo a mi lado ¿y si hacia como que me caía? No, demasiado arriesgado, acabaría de morros en el suelo. Ni si quiera se a dado cuenta de que estoy a su lado. Pobre, parece que está buscando a alguien, y parece que no lo encuentra. En ese momento las puertas se abrieron. Suspiré. El trayecto había llegado a su fin. Esta era la última vez que volvería a ver aquel chico de mirada azul <<Jenny, memorízalo bien por si algún día te lo encuentras por la calle>> al bajar, alguien se chocó conmigo, alguien que tenía mucha prisa por lo que parece, porque por su culpa casi me caigo, será cabrón… 
-¿Estás bien?_ preguntó un chico. Aquel chico del tren. Mientras su mirada azul se detenía en la mía.

- ¿y entonces? ¿La besaste?
- ¿Pero tu eres tonto? Como quieres que la bese si no la conozco, no voy besando a todas las chicas que veo por la calle ¿Sabes?
- ¿Y que pasó? ¿Le pediste el número a Verónica?
- No la llames Verónica porque eso nombre me lo acabo de inventar Lucas_ él meneó la cabeza
- No tienes remedio, se te presenta la oportunidad de conocer a una chica guapa y la desperdicias, eso seguro que es pecado.
- No digas tonterías, aquí donde me ves soy un chico tímido ¿sabes? 
- Claro, el chico tímido que se pone a bailar en una barra el día de fin de año.
- Ese día no cuenta.

- Lo que tu digas, pero va, ¿Qué pasó después?

¿continuará? .... 

Ever ~ 


When summer ends

miércoles, 3 de septiembre de 2014






Una vez más se acaban las vacaciones, ahora solo queda pensar en que dentro de poco, solo apenas unos meses vuelven las vacaciones, pero esta vez de navidad.  

Junio, julio y agosto dejan muchos recuerdos atrás, lo bueno es que siempre quedaran fotografiados ¿verdad?



En dos bares distintos, dos amigos hablan de un mismo encuentro, ¿tan importante había sido como para que los dos lo contaran? Una historia sobre un encuentro inesperado. 

 << Ethan, ¿pero qué narices te pasa? Ni que fuera la primera vez que ves a una chica guapa sentada en el tren, por el amor de dios… parece que se va a levantar… ¿Qué? ¿Ya se va? ¿Tan pronto? A no, solo se iba a colocar bien la chaqueta, falsa alarma. Pero a ver Ethan, ¿Quieres dejar de hacer el idiota? Aparta la mirada de ella ya, te está mirando por el cristal, parece nerviosa, normal si es que se va a pensar que eres un acosador o algo>> Tras aquel debate conmigo mismo, conseguí apartar la mirada de aquella chica, pongámosle Verónica, aún así, no podía evitar mirarla de reojo.

- ¿Y cómo era?_ preguntó mi amigo curioso. Suspiré, intentando recordar aquel rostro.  
- Tenía una mirada marrón chocolate preciosa y una increíble larga melena morena. Era perfecta, demasiado perfecta para ser real, ¿y si era un espíritu o algo raro?
- Que mal royo, las cosas raras solo te pasan a ti, yo creo que tienes un don o algo Ethan, por que no es normal_ después de mucho meditarlo contesté.
- Bah, no creo. Era demasiado morena, los espíritus dicen que son muy pálidos ¿no? Pues esta de pálido no tenia un pelo, mucha pinta de muerta no tenía, créeme.  

Me a mirado otra vez… me está  poniendo nerviosa, se llevó las manos a la cabeza mientras suspiraba, tal vez debería dejar de espiarlo, se va a pensar que soy una psicópata o algo. <<Va Jenny deja de mirarlo, pero es que es tan mono… ¡basta! Ya esta bien hombre. Que eres una chica adulta, no estás para juegos, con miradas y tonterías >>

- ¿Y era guapo?_ preguntaba Amanda.
- Tenía el pelo corto, se le veían reflejos rubios…algo despeinado, de esa forma que la suelen llevar los chicos ahora ¿sabes cuál te digo? y una mirada azul más bonita…. Era perfecto. Demasiado perfecto para ser real Amanda. Tal vez era un ángel.
- Si, un ángel que va en tren. Es lo último que me falta ya por ver.
- Oye puede ser, quien sabe… si yo fuera un ángel cogería un taxi. A ver tienes un prestigio.

- Bueno, ¿y que pasó después? 

....



¿continuará?